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El S&P realizó ayer el movimiento esperado y marcó una cuenta de cinco ondas en el último impulso confeccionando un abc desde máximos, cumpliendo el objetivo del triángulo, cerrando el hueco pendiente por debajo del 1.600, retrocediendo el 60% del impulso alcista, apoyándose en la lÃnea de tendencia, provocando un corte de macd alcista en gráficos horarios y confeccionando un impulso de recuperación de 25 puntos desde el mÃnimo en la última parte de la sesión. Todo ello después de haber retrocedido un 5,5% desde máximos lo que está en el promedio estadÃstico.
¿Se ha acabado entonces la corrección? Está por ver. El dato de empleo de esta tarde puede tener la respuesta. Los requisitos para el alza se han dado, ahora hay que utilizarlos. Si desde aquà empieza a avanzar sin dudas y con fuerza en movimientos impulsivos asà será e iremos camino del último máximo que resta. Si por el contrario vuelven los titubeos y los descensos, lo que hemos visto finalizar serÃa la primera parte de la corrección y entonces el proceso correcctivo seguirÃa en marcha desarrollando una estructura mucho más larga y compleja.
En Europa vimos una debilidad ayer por la tarde desproporcionada para el comportamiento USA, puede deberse a la necesidad de que el Ãndice director, el Dax, recortará proporcionalmente el último tramo alcista, consiguió llegar al 40% de retroceso, lo mÃnimo exigible, pero también puede significar que aún no ha terminado la corrección. Es un escenario complejo porque Ibex o Eurostock han corregido de forma similar al S&P, mientras que suizos o ingleses han corregido casi toda la onda alcista. El Dax, como es habitual, es el más reacio a cambiar el chip, carácter alemán.
El pesimismo ha vuelto al mercado, últimamente la psicologÃa inversora cambia a una velocidad nunca vista, pasando de un extremo a otro con mucha facilidad, señal de que nadie se fÃa de nada y que todos son conscientes de que aquà no hay más batuta que la de la FED y cada vez que oscila todos bailan a su son. Ya he dicho en otras ocasiones que cualquier parámetro de los habituales para medir valoraciones no tiene hoy ningún sentido, los bancos centrales son ahora los dictadores del mundo financiero y adivinar sus planes es adivinar que va a pasar en los mercados. Que acabará mal no tengo la menor duda, que pueden manejar este escenario durante mucho tiempo también es cierto. Ver algunos Ãndices en máximos históricos da risa, pero ahà están, tanta como ver los tipos a cero durante años, pero ahà están.
Todo esto acabará con el colapso del papel moneda. Cuando es la cuestión. Un sistema tan arraigado puede tardar décadas en ver su completa liquidación, en ello estamos.
Las Bolsas son la gran incógnita, en contra tienen que sus valoraciones son irreales, a favor que son las niñas mimadas de los bancos centrales. En un escenario de colapso fiduciario podrÃan reaccionar de cualquier forma, porque cuando llegue será mejor tener cualquier cosa que dinero y la manera más rápida de deshacerse del dinero es comprar acciones, al menos se tiene parte de una empresa que es real.
Esto recuerda a una ratonera en la que se van tapando todas las salidas: dinero en el banco sin rentabilidad y peligroso, Bolsas caras, Bonos mucho riesgo y poco beneficio, mercado inmobiliario deprimido, oro sujeto artificialmente y riesgo confiscatorio, iniacitivas empresariales arriesgadas y sin visibilidad, materias primas sin pulso. Poco a poco nos hemos, o nos han, metido en el peor escenario posible, no es extraño que la pregunta más común sea: ¿qué hago con el dinero? Otro sistema quiere emerger, pero antes habrá que enterrar a este y no va ser fácil ni agradable.
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