SÃ, es cierto, el 10 de abril del 2.013 ha sido el dÃa en el que el Ãndice más repersentativo del mundo financiero ha conseguido superar las cotas que se le resistieron en los años 2.000 y 2.007.
Está vez los telediarios no han abierto con la noticia, ni ha ocupado la cabacera de los periódicos, tampoco se ha visto a grupos alegres brindando por ello.
Muy revelador ¿verdad? La fiesta ha sido privada, sólo Bernanke y sus amigos lo habrán celebrado lejos de las cámaras. Este toro mecánico, teledirigido desde la cabina de la FED, ha llevado al Ãndice a donde no pudieron llevarlo las masas que invertÃan sus ahorros en los tiempos de vino y rosas.
Bernanke dijo aquello de "dejadme sólo" y completó la faena. Ahora lo celebra sólo también, los asistentes habituales a estos eventos, están más ocupados en mantener sus casas y sus trabajos que en invertir en la Bolsa.
DecÃa Kostolany que cuando los "cara duras" tienen las acciones estas pueden subir incluso sin volumen y con malas noticias. Aquà está el mejor exponente de estas palabras.
El resto de Bolsas mundiales no están por la labor, quizá tan sólo Merkel se pase por la fiesta a última hora. El Ibex, inserto en el peligroso grupo de los periféricos europeos está hoy a un 50% de la cota 2.007 ¡Qué tiempos aquellos en que todos eramos iguales!
La Bolsa ya no es lo que era ¡Qué fiesta tan triste y deslucida!
Todas las reglas del libre mercado se han roto en esta crisis y la factura llegará, en los próximos 10 años veremos a Wall Street afrontar las consecuencias. Como dicen los chinos sólo hay que sentarse en la puerta y esperar.
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