El S&P llegó ayer al 1.220 y se giró. ParecÃa imposible que subiera tanto y tan deprisa y lo hizo, después parecÃa imposible que se detuviera y posiblemente lo haya hecho.
Al cierre de ayer tenÃamos por primera vez un conjunto de señales por las que se puede apostar, un recuento claramente terminado con cinco ondas, las cinco extendidas, de tamaño decreciente, divergencias bajistas en los indicadores horarios y un estado de sobre compra a corto extremo. Todo nos invita a pensar que hasta aquà ha llegado la primera onda del rebote, una onda a la que le ha faltado poco para consumir todo el recorrido previsto por sà sola.
Comenzaremos pues a partir de hoy la onda b, una onda que debe llevar varias sesiones y que debe ser compleja y lenta por alternancia a lo que ha sido la anterior. Saber hasta donde llegará en profundidad el recorte es prematuro, pero deberÃa ser lo suficiente para dejarle espacio a la segunda onda de rebote que llegará en su dÃa.
Los mercados han entrado en estado euforia temporal, celebran que ya podemos ampliar el fondo de rescate para que a Grecia se le unan otros en el proceso de demolición, y que siendo más falsos que un euro de madera los tests bancarios, ahora se van a buscar 400.000 millones para recapitalizarse solos o en compañÃa. Festejamos también que se cortarán los dividendos y que hay rebajas de calificación generalizadas.El que quiera puede celebrar también la recesión entrante y como se está moviendo el tablero geoestratégico mundial de modo sospechoso.
Por el momento los mercados están a lo suyo y es disfrutar un poco después de tanto disgusto y hacer los movimientos técnicos pertinentes para ajustar las ondas y el timing.
Hoy empezaremos que ni fu ni fa, una tendencia vertical necesita frenarse poco a poco, podrÃamos emplear toda la sesión e incluso ver ligeros máximos antes que el giro pueda empezar a hacerse efectivo.
Sólo una nueva subida, fuerte y contundente, podrÃa hacer cambiar los recuentos y la perspectiva.
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