
General público
La Bolsa japonesa está en los niveles del año 1.983. Su burbuja va muy por delante de la nuestra y finalizó en 1.990 cuando el centro de Tokyo llegó a valer más que todo el estado de California. Décadas de tipos cero no han conseguido digerir todavía una deuda que supone el 200% del PIB. Los jóvenes japoneses no saben aún lo que es un mercado alcista y viendo el gráfico no parece que vayan a verlo próximamente.
Nada va impedir que la vela mensual de mayo termine más o menos como está ahora. Una vela muy significativa desde el punto de vista técnico. Es profunda, solapa la onda "a" anterior y nos deja un rebote en tres ondas claras de septiembre del año pasado a marzo de este año. Todo apunta a que "se acabó lo que se daba" Parece que el proceso bajista se ha reiniciado y lo que vemos es su primer impulso. Por los gráficos diarios vemos que estamos a falta de una onda más a la baja para acabar este primer movimiento a la baja, después tendremos un rebote de mayor o menor consideración y a continuación vendrá la onda a la baja que confirme el proceso. Malo el aspecto que se presenta para el resto del año. Otros índices también lo confirman.
Onda 3 de C. Fuerte y persistente. Casi con toda seguridad el macd semanal de la próxima semana romperá el mínimo anterior y confirmará la continuidad del proceso bajista. El mensual es todavía más claro apuntando a la baja y abriendo sus dos líneas lo que hace casi imposible una recuperación a unos meses vista. El objetivo del triángulo está por debajo del 5.000. Cuanto tardará en alcanzarlo es cuanto queda por saber.
De diciembre a marzo se desarrollaron a un tiempo subidas en la renta variable y en la renta fija. Señalamos que esa situación no podía durar y que se debía a las inyecciones de liquidez del BCE. Sabíamos que uno de los dos se equivocaba y sospechamos que eran las Bolsas a pesar del sin sentido que marcaba el Bund. Hoy ya es evidente que esto es así, nuevo récord histórico del Bund que alcanza una rentabilidad del 1,32% y dispara la prima de riesgo española a los 528 puntos (bono español al 6,60%)
Es ilógico que los inversores acepten remuneraciones a 10 años muy por debajo del nivel de inflación, es un síntoma de miedo muy acusado o un aviso de futuro proceso deflacionario. Es la gran clave del ciclo y está en manos de los bancos centrales: quiebras y deflación o impresión de billetes y proceso inflacionario. Ninguna de las soluciones será fácil ni rápida. Mientras esto no esté decidido el Bund puede seguir creciendo y creciendo sin sentido. Es el precio del miedo.
A pesar de que el día 23 vimos un mínimo rápido que deja dudas sobre una posible onda fallida, es más probable que se tratara de una b dentro de la cuarta onda. Mientras no solape ondas llegando al 12.750, lo más normal es que acabado el rebote haya un impulso más a la baja de suficiente profundidad para terminar este movimiento, equivalente en proporción al 1.260-65 que se proyecta en el S&P. Más complicado está saber si la onda cuatro está terminada o si el rebote llegará más arriba. El triángulo actual que vemos en los horarios podría romper en cualquier dirección sin alterar el recuento de fondo.
Los nuevos mínimos ya tienen profundidad suficiente como para considerar la onda de corrección acabada y dar por iniciada la quinta onda. En una tendencia bajista tan pronunciada las ondas intermedias deben ser aceptadas con las reservas necesarias, podría haber más extensiones. Aquí es muy útil utilizar las canalizaciones.








