El primer gráfico, el del Dax, muestra un murciélago, algo deformado en su ala derecha por las elecciones USA, que aún no ha llegado a su destino aunque sí muy próximo al mínimo objetivo. Está a punto de confirmar el final de una posible onda tres, restando pues una onda más a la baja tras el rebote de cuatro. Conviene vigilar muy de cerca su comportamiento tras haber perdido la directriz alcista y deteriorar seriamente su gráfico semanal.

Los gráficos segundo y tercero, muestran los dos recuentos posibles en el S&P. Momento importante, especialmente en el caso de que el recuento bueno sea el primero pues el movimiento de rebote estaría completo y una figura de estas características da lugar a desarrollos bajistas rápidos y contundentes. El hecho de que la primera directriz alcista y la media de 200 sesiones estén rotas invitan a extremar la precaución aún con la sobre venta que muestran los indicadores a corto plazo. Importante ver la evolución inmediata tras el rebote necesario.