Ayer escuché a unos adolescentes que gritaban: ¡queremos un remedio contra la bipolaridad!....¿y cuándo lo queremos?......¡ya no lo queremos! No pude evitar contagiarme de sus risas posteriores, me sentí totalmente identificado y es que la Bolsa lleva muchos años bipolar y lo que le queda.
Gran parte de los inversores de hoy no saben lo que es una tendencia alcista generalizada. Recuerdo haber estado invertido al 100% desde 1.984 hasta 1.998, entonces el único problema era saltar del valor cansado a otro que se calentaba. Me puse en total liquidez la primera vez que el Ibex alcanzó los 11.000, desde entonces sólo he comprado por periodos cortos o parcialmente y he visto al índice bajar a 6.800, subir a 13.000, bajar a 5.500, subir a 16.000 y bajar a 6.700, hoy en 8.600, catorce años más tarde. Viva la bipolaridad.
Este trastorno de onda cuatro de superciclo me ha reconvertido en trader a la espera de poder volver a ser inversor, lo que explica el título de este post. En un mercado como el actual se puede abrir una posición y acabar perdiendo un cinco o un diez por cien cuando los precios vuelven al mismo sitio donde se abrió la operación inicial es entonces cuando se odia la bipolaridad, o puede suceder lo contrario, que se gane ese mismo porcentaje sin que los índices se muevan del sitio, entonces es fantástica. Lo que no puede negarse es que en ambos casos es agotadora y estresante. Este año los mercados han comenzado en fase maniaca pero vendrá la depresiva, y así seguirá siendo hasta que se den las condiciones para un nuevo ciclo alcista que, por el momento, no da señales de estar próximo. Entonces ¿corto o largo? Jajaja.
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